Una mamá siempre sabe

Ir a los comentarios

Un día mi mamá salio, y mi papá se quedo a cargo de mi y de mi hermano, quien es cuatro años más joven que yo. Tenía unos 3 años y medio, y mi papá se acababa de recuperar de un accidente en el que se había fracturado un brazo.

Alguíen le había regalado un juego de té como un detalle para que se mejorará, y este era uno de sus juguetes favoritos. Papá estaba en la sala sumergido en las noticias de la tarde, y mi hermano jugaba en otra recamara, cuando le llevó a mi papá una taza de té (que era solo agua).

Travieso JaedenDespués de varias tazas y elogios por el delicioso té, mamá llego a casa. Papá la hizo esperar en la sala para que viera como mi hermano le llevaba su taza de te, porque pensaba que era “de lo más lindo”.

Mamá espero, y sin falta, viene mi hermano con una taza de té para papá, y ella lo ve tomarselo todo. Después le pregunta, “¿Nunca se te ocurrió que el único lugar del que el bebé puede alcanzar agua es de la taza del baño?”.

Deja tu comentario

Inicia tu sesión para escribir un comentario.