- Comienza a hablarle desde el día en que nazca. La experiencia temprana con el lenguaje ayuda a construir los fundamentos para el éxito en la lectura.
- Léele en voz alta.
- Los niños pequeños aprenden mejor experimentando directamente con su entorno. Permite que exploren. Ten una sección de la casa solo para esto.
- Escribe lo que tus pequeños dicen y después léelo. Descubrirás que la lectura es una extensión lógica del habla.

- Motívalos a que tengan un diario.
- Camina en el bosque con ellos y recolecten “piñas”. Haz que las ordenen de mayor a menor.
- Prepara galletas o gelatina con ellos, u otras cosas que lleven pasos a seguir. Lee las instrucciones paso a paso y haz que las sigan. Esto les da práctica para escuchar y seguir instrucciones orales.
- Anímales a que escriban un periódico familiar.
- Para el joven lector, que ponga etiquetas en diversos objetos alrededor de la casa.
- Pídeles que entrevisten otros miembros de la familia y que escriban sus biografías.
- Pídeles que cuenten cosas para ti, como las latas en un estante, manzanas en una bolsa, etc.
- Lean juntos en voz alta para que les des un modelo de expresión y fluidez.
- Escríbeles mensajes que requieran respuestas por escrito.
- Coloca un librero en su recámara.
Llévalos a la biblioteca.
- Jueguen cazar tesoros oralmente. Pídeles que encuentren todos los objetos en la cocina que comiencen con un sonido específico; por ejemplo: C - cuchara, cacerola, cuchillo, comida, etc.
- Pídeles que encuentren un objeto en un armario diciéndole que esta al lado de, enfrente de, sobre, o detrás de otro objeto.
- Haz que escriban en una tarjeta palabras que sean interesantes o significativas. Archívalas en una caja especial. Después pueden usar las palabras para escribir historias, poemas, etc.
- Coloca galletas de diferentes figuras en una línea para crear un patrón. Haz que reproduzcan el patrón.
- No esperes que los más pequeños pasen mucho tiempo haciendo tareas. Cambia de actividad con regularidad.
- Permíteles que midan ingredientes cuando cocinas.
- Hazles más preguntas del tipo “¿por qué?” en lugar de preguntas que solo requieran un simple si o no. Esto estimula el pensamiento crítico.
- Prepara una lista de compras con ellos. Léanla juntos mientras compran.
- Pídeles que hagan un libro de recortes, con letras en cada página (A-Z). Dales revistas para que puedan cortar imágenes que empiecen cada letra.
- Coloca un centro de mensajes en un pizarrón magnético o de corcho.

Este artículo fue escrito el
07/04/2008 a las 3:57 pm y esta archivado en Educación.
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